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Miércoles Santo 2018

383 papeletas de sitio. Éste fue el número total de personas -cinco más que en 2017- que formaron parte del cortejo después de sacar su papeleta de sitio. A ellos hay que sumarle los costaleros y componentes de las bandas, lo que daría un total de 697 personas participando directamente en nuestra estación de penitencia.

Pero no fueron éstos los números más importantes. El número más importante del Miércoles Santo de 2018 fue el 1.400, que es la suma de las aportaciones al programa OBRAS DE MISERICORDIA que los hermanos realizaron a través del SOBRE DE CARIDAD, una iniciativa emprendida hace unos años y que se ha consolidado como una forma muy fecunda de recabar la solidaridad de los cofrades de nuestra Hermandad.

Las aportaciones fueron depositadas durante todo el día ante el paso del Santísimo Cristo, y los sobres fueron colocados a los pies de Nuestra Señora de las Lágrimas en su Desamparo, donde la acompañaron a lo largo de la estación.

La mañana del Miércoles Santo llevó a San Pedro a muchas personas, vinculadas o no a la Hermandad, que querían contemplar los pasos terminados y compartir unos minutos con los hermanos de San Pedro. También hubo visitas institucionales, como las del Córdoba Club de Fútbol, las bandas Caído y Fuensanta y María Santísima de la Esperanza y la Hermandad de la Buena Muerte. También compareció Isabel Ambrosio, alcaldesa de Córdoba.


Pero los momentos más intensos y emotivos se vivieron cuando el hermano mayor, en nombre de la Hermandad, ofreció el primer homenaje a los hermanos que llevan 75 años o más, de forma ininterrumpida, en la nómina de nuestra corporación. Los homenajeados fueron Pilar Melguizo Fernández, Joaquín López Cuadra, Cristobal Anguiano Morán, Antonio García Prados, Pedro Doña Osuna, Ángel Díaz de la Torre y Feliciano Rodríguez Ocaña, que recogieron sus recuerdos entre las felicitaciones de los presentes (foto bajo estas líneas). También se entregó, a nuestro hermano Víctor Manuel Martín Aliaga (en la foto de la izquierda) el diploma y el pasador que reconoce sus bodas de plata (25 años) en la Hermandad, que no pudo recoger en su momento.

El paso de Cristo estaba exornado con iris morado, y el de Nuestra Señora con rosas color champán. En el primer varal del palio, un crespón negro recordaba a los hermanos fallecidos desde la anterior estación de penitencia: los ex hermanos mayores Manuel Hernández García y Benjamín Barrionuevo Guerrero y nuestros hermanos Pedro de León Sánchez-Ferragut, Antonio Tamayo Moya, Salvador Pérez Tierno, Rosario Varo Lucena y Pilar Fidalgo Torres.

Bajo estas líneas podemos ver una selección fotográfica de los pasos preparados para la estación de penitencia.

 

 

 

Tras la Santa Misa de Nazarenos, las puertas de la Basílica se abrieron a las siete y media para dar paso al cortejo. Con luz intensa recorrimos la primera parte de nuestra estación, hasta el Arco de San Francisco (en la foto de arriba, el paso de palio en la plaza de la Almagra; a la izquierda de estas líneas, el paso de Cristo en la misma plaza; a la derecha, el mismo paso en el Arco Bajo).

La Corredera, que siempre ha sido un enclave "nuestro" (fuimos la primera hermandad que la transitó) se llenó para sentir el Silencio Blanco, como puede verse en estas espléndidas fotos cedidas generosamente por José Cantueso Lopera:


El discurrir por Tundidores, Fernando Colón, Maese Luis y el Huerto de San Pedro el Real puede convertirse en una estampa clásica para nuestra Hermandad: son calles más recogidas, encaladas y tranquilas, que hacen evocar un tiempo antiguo y prestan intimidad y una cierta pausa de reposo antes del fragor y del bullicio de la calle de la Feria.

La Misericordia iba ilustrada con lo más selecto del repertorio musical de Semana Santa (a cargo de la banda de cornetas y tambores Caído-Fuensanta en el paso de Cristo y la banda de música María Santísima de la Esperanza en el palio), dejando un regusto de elegancia que la prensa recogió al día siguiente:

El discurrir por Tundidores, Fernando Colón, Maese Luis y el Huerto de San Pedro el Real puede convertirse en una estampa clásica para nuestra Hermandad: son calles más recogidas, encaladas y tranquilas, que hacen evocar un tiempo antiguo y prestan intimidad y una cierta pausa de reposo antes del fragor y del bullicio de la calle de la Feria.

La Misericordia iba ilustrada con lo más selecto del repertorio musical de Semana Santa (a cargo de la banda de cornetas y tambores Caído-Fuensanta en el paso de Cristo y la banda de música María Santísima de la Esperanza en el palio), dejando un regusto de elegancia que la prensa recogió al día siguiente:

Así, en efecto, iniciaba su crónica de nuestra Cofradía el diario Córdoba, en palabras de su colaborador Francisco Mellado.

Con esa sobriedad y esa calma que marcan nuestro estilo llegamos a carrera oficial. Dentro de la Santa Iglesia Catedral, las palabras de nuestro consiliario, monseñor Antonio Jurado Torrero, ponían punto de oración al discurrir de los nazarenos blancos mientras adoraban al Santísimo Sacramento bajo la Cruz Guiona. El silencio se escurría entre las columnas milenarias y ofrecía un panorama inigualable al alcande sólo de quienes habían decidido vestir la túnica nazarena.

El Cabildo Catedral ha facilitado el siguiente reportaje fotográfico de la Misericordia en el primer templo, realizado por José Ignacio Aguilera Castelló: 


El regreso a San Pedro, casi rectilíneo desde la esquina de Magistral González Francés con Corregidor Luis de la Cerda, fue un pausado concierto de marchas que, junto al incienso y el andar solemne de la Cofradía ofrecía estampas irrepetibles, grabadas en la memoria.

A la hora prevista entró la cruz de guía en la Basílica. Una vez en el templo, se entregaron sendos recuerdos a los tres costaleros que han cumplido diez años bajo las trabajaderas: David Luque Ropero y Manuel Gómez Bonet en el paso del Santísimo Cristo y Diego Delgado Ayuso en el de Nuestra Señora.

Terminamos esta crónica con las palabras que el periodista Luis Miranda escribió sobre la estación de penitencia de la Misericordia en la edición cordobesa de ABC del 29 de marzo de 2018 (*):

"El corazón que después recordará sabe que cuando encuentra espejos en una cruz de guía significa que tiene que aprovecharlo todo con más intensidad que nunca, pero también que lo que tendrá delante de sí ha cambiado poco en estos años por no necesitarlo.

Llenaron los impecables nazarenos blancos la Espartería y el Cristo de la Misericordia salvaba el arco alto y avanzaba con majestad, y podía ser cualquier año de cualquier momento, porque así son las estampas que sólo cambian para hablar de los iris morados que tenía a los pies.

La Virgen de las Lágrimas venía en el mundo personal y radiante de su paso de palio, y para no hablar de la conjunción de colores sí hay que fijarse en la luz que irradia, en todo lo que la hace inconfundible, en el sabor de la Córdoba antigua que tiene el dolor de la Virgen, y el que no quería perderse nada se prometió acompañarla después mientras se dejaba acompañar por la música de la Esperanza y de los golpes de las borlas en los varales".

 

(*) El diario ABC dedicó a nuestra Hermandad la foto de portada (junto al párrafo anterior) en su edición del día 29; en formato más reducido, también el diario Córdoba incluyó una foto de la Misericordia en su portada, como podemos ver bajo estas líneas.


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