La Basílica Pontificia de San Pedro

Con gran satisfacción incorporamos a nuestra web el magnífico trabajo realizado por airdronevision.es en la Basílica de San Pedro en la mañana el 17 de febrero de 2018. Se trata de un reportaje visual sobre nuestra sede canónica realizado con un dron de última generación, que permite ver detalles de la iglesia hasta ahora inaccesibles a la vista, así como perspectivas inéditas de las imágenes, retablos y altar de cultos.

La Hermandad de la Misericordia se enorgullece de ser la primera de Córdoba que dispone de un reportaje de este tipo sobre sus titulares y su altar de cultos, y felicita y agradece a la empresa productora su magnífico trabajo.

Si desea verlo en alta definición y le es posible hacerlo en un receptor de televisión con alta definición y acceso a Internet, la URL que hay que pulsar es https://vimeo.com/256835885.

HORARIO DE MISAS EN LA BASÍLICA PONTIFICIA DE SAN PEDRO

 

Laborables

19.30 (horario de invierno) y 20.00 (horario de verano)

 

Sábados y vísperas de festivos (Tarde): 19.30 (horario de invierno) y 20.00 (horario de verano)

 

Domingos y festivos

 

Mañana 10.30 y 12.30 (abril, mayo y junio)

 

Mañana 11.00 (julio, agosto y septiembre)

 

Tardes 19.30 (horario de invierno) y

20.00 (horario de verano)

La hermandad de la Misericordia tiene su sede canónica en la Basílica Pontificia de San Pedro, uno de los doce templos fernandinos fundados a raíz de la conquista de Córdoba por Fernando III el Santo en 1236.

La iglesia se halla en las proximidades de la Plaza de la Corredera, en plena Ajerquía y en el casco histórico de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1993.

Tradicionalmente, aunque sin una sólida certeza documental o arqueológica, se sitúa en el mismo solar la «basílica de los Tres Santos» que se habría levantado para acoger los restos de tres mártires –San Fausto, San Genaro y San Marcial–, asesinados en la misma persecución de Diocleciano que segó la vida de Acisclo y Victoria. También es antigua la tradición de situar en lo que hoy es San Pedro la primitiva catedral de Córdoba, erigida antes de la invasión islámica del año 711. 


(Sobre estas líneas, documental de Loja TV sobre la Basílica de San Pedro y la Hermandad de la Misericordia)

 

En cualquier caso, lo que hoy es posible ver en San Pedro responde en general a las trazas de finales del siglo XIII, aunque los añadidos y reformas han sido constantes a lo largo de los siglos: entre estas modificaciones, las principales son la portada (siglo XVI), el retablo mayor (siglo XVIII) y, sobre todo, la capilla del Sagrario (siglo XVIII), donde se veneran las reliquias de los Santos Mártires de Córdoba, además de los retablos que ocuparon los muros laterales y que desaparecieron en la última restauración –en varios aspectos discutible– de que fue objeto el templo entre 1994 y 1998. 

Como dato curioso que demuestra la importancia histórica de esta Basílica, podemos recordar que al reducirse, en época de Carlos III, el número de iglesias en las que podían refugiarse los delincuentes, sólo quedaron en Córdoba esta iglesia y la Catedral. Entre las obras de arte que se custodian en este templo destaca la Virgen de la Esperanza, de Gómez de Sandoval, obra realizada en 1713 y que desde 1998 preside la hornacina principal del retablo mayor; también se puede admirar una lámpara de plata cincelada por Lucas Valdés y regalada por la ciudad, en 1602, a los Santos Mártires de Córdoba, y un cuadro de Valdés Leal que representa a San Pedro. En San Pedro, templo al que el Papa Benedicto XVI concedió el título de Basílica Menor el 23 de noviembre de 2005, y que recibió oficialmente el 15 de octubre de 2006, tuvieron su sede desde su origen las hermandades del Santísimo Sacramento y la de los Santos Mártires. 

Descripción histórico-artística de la Basílica

El baptisterio

Está situado al pie de la nave del Evangelio, fue en realidad la Capilla del Sagrario hasta la construcción, a mediados del siglo XVIII, de la actual Capilla del Sagrario y de los Santos Mártires; por ello, no es correcta la ubicación en este lugar del bautizo del imaginero cordobés Juan de Mesa y Velasco (1583-1627). La primitiva capilla bautismal estaría situada, probablemente, al otro lado, es decir, al pie de la nave del Evangelio (hoy bajo el coro y el órgano).

En el baptisterio, al que se accedía por una reja de madera labrada en 1680 por Pedro de los Reyes, se conserva un retablo de autoría anónima con trazas barrocas, de finales del siglo XVII o principios del XVIII, que seguramente se haría para la capilla del Sagrario, entonces situada en este lugar como se ha visto. En el retablo se conservan varias imágenes de distinta procedencia. Una cartela conservada en su interior dice «ESTA HERMANDA / SE FUNDO AÑO / 1363», refiriéndose probablemente a la Hermandad del Santísimo Sacramento (de la que se tiene constancia de una aprobación de las reglas de 1534).

La pila bautismal de mármol y la cubierta semiesférica son de la misma época que la capilla y de autoría anónima. Sobre ella, en la cúpula, una paloma representa al Espíritu Santo. Es una pieza de estuco labrada por Francisco Ruiz de Paniagua en 1682.

En una hornacina construida en la última restauración, y ocupando el marco de una ventana que se abría al exterior con anterioridad, se exhibe la imagen de la Virgen de los Remedios, una imagen del último tercio del siglo XVII que tuvo un retablo propio en la nave del Evangelio. Dicho retablo desapareció de San Pedro, sin que podamos confirmar su paradero, durante el cierre que afectó al templo entre 1985 y 1998. La imagen, que procedía de la iglesia de la Magdalena, llevaba en un brazo una imagen del Niño Jesús y en la otra mano un cetro de plata que desaparecieron también en algún momento de dicho cierre. Al igual que la efigie homónima conservada en San Lorenzo, muchos devotos se acercaban a esta Virgen los martes y 13.

El órgano y el coro

Situado en plano elevado al pie de la nave de la Epístola, al que se accede por una escalera de cara-col de madera, el órgano data de la segunda mitad del siglo XVIII, tiene decoración barroca y lleva más de medio siglo sin funcionar. En el mismo plano superior se aprecia una terraza descubierta en la última restauración del templo, que podría servir como coro aunque no era ése su fin original.

En la parte inferior se puede ver un pozo con agua que demuestra la existencia de una corriente subterránea que cruza esta parte de la Ajerquía (y que también es visible desde la cercana Ermita de Nuestra Señora del Socorro).

El retablo principal

El retablo principal de San Pedro fue contratado el 2 de octubre de 1732 por Juan Bautista de Luque y Reina, rector perpetuo de la Iglesia de San Pedro, con Félix Morales Negrete, a razón de 10 reales de vellón diario. El artista murió en 1740 y no pudo concluir el retablo. En 1745 se contrataron los cuerpos superiores. Ni las pinturas ni las esculturas corresponden a este maestro. En 1760 se concierta el dorado con Juan Francisco Ruiz Gallardo. Este retablo es el único realizado por Morales Negrete en Córdoba.

El retablo tiene banco, dos cuerpos y ático, y está articulado en tres calles. En el banco hay puerta para servicio de altar. Se articula con columnas salomónicas en primer cuerpo y estípites en  el segundo. El ático es de carcazón. Se adorna con esculturas y pinturas. En el primer cuerpo la hornacina central muestra a la imagen de la Virgen de la Esperanza, obra de Gómez de Sandoval (1713-1801), y a su lado dos lienzos muestran dos milagros de San Pedro: el del lado de la Epístola representa la liberación de San Pedro por el ángel, y el del lado del Evangelio la curación del paralítico. En la hornacina central se representa a San Antonio Abad flanqueado por San Miguel y San Rafael. En el ático hay tres lienzos: el central representa a la Inmaculada, el del lado del Evangelio a Santos Fausto y Marcial, y el del lado de la Epístola a San Januario y San Eulogio. Tanto las pinturas como las esculturas citadas son de autor anónimo y de la misma época que el retablo (salvo los ángeles trompeteros, que son del mismo Morales Negrete).

La capilla del Sagrario y de los Santos Mártires

La fusión de la Hermandad del Santísimo Sacramento con la de los Santos Mártires, en 1742, tuvo como resultado el comienzo inmediato de las obras de la capilla del Sagrario. La construcción se prolongó hasta 1757, aunque la decoración tardó unos años más en completarse.

La embocadura fue realizada entre 1750 y 1756; presenta un conjunto formado por dos ménsulas colocadas a ambos lados del arco de ingreso y un marco que recorre el hueco y el intradós del mismo. Se compone de yeserías de aspecto turgente que semejan roleos, flores y acantos muy rizados. En la clave, un pelícano simboliza la Eucaristía. Se completa con dos ángeles lampadarios labrados por Pedro Duque Cornejo entre 1748 y 1757, que llevan lámparas de plata de Damián de Castro y José de Aranda (1765).

La reja, forjada en 1757, acredita fehacientemente que la capilla pertenece a la hermandad, según consta en la inscripción del friso: «CAPILLA DE LA HERMANDAD DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO Y SANTOS MÁRTIRES»

Toda la capilla está ornamentada con estucos de Juan Fernández del Río (1750); los cuadros de los laterales representan la Sagrada Cena (en el lado del Evangelio) y los Cinco Caballeros (en el lado de la Epístola), son óleos obre lienzo de Juan Bautista de la Peña, pintados en 1753.

Bajo el cuadro de los Cinco Caballeros se custodia, en una hornacina abierta en el muro, una piedra con la inscripción SCORUM / MATYR / XPI IHV / FAUSTI IA / NUARI ET / MARTIA / ZOYLI / TACISCLI / ARITA / ATS / N. (Sanctorum Martyrum Christi Iesu, Fausti, Ianuari, Mar-tialis, Zoili et Aciscli, Era ERA MLX-XIX). La piedra data de hacia el año 800 y era la que sellaba el sepulcro de los Santos Mártires descubierto en 1575.

El retablo, obra de Pedro de Cobaleda y Alonso Gómez de Sandoval, data de 1760 y está forma-do por una mesa de altar con banco y dos puertas de servicio, cuerpo principal y ático en medio punto. El sagrario va flanqueado por ángeles y la puerta se decora con Cáliz con corazón inflamado, cruz y corona. El cuerpo principal es anástilo, con camarín central para la urna y paneles laterales muy ornamentados con peanas para asientos. En ático relieve rematado por penacho vegetal. Es una obra excepcional en su género, reflejo de la integración de las artes propia del barroco setecentista.

En el camarín del retablo, sobre el Sagrario, se halla la urna-relicario de los Santos Mártires de Córdoba; se trata de una urna rectangular sobre peana troncopiramidal con tapa, sobre la que se alza la escultura de San Rafael. Los ángulos se adornan con jarrones con flores. Las caras de la urna están dispuestas como óvalos acristalados para ver las reliquias. La decoración se compone de rocallas, guirnaldas y relieves relacionados con el hallazgo de las reliquias y los martirios de los santos. Es una pieza excepcional, de plata cincelada, realizada entre 1789 y 1790 por Mateo Martínez Moreno y Cristóbal Sánchez Soto. Sobre la tapa de la urna, un medallón de plata ostenta la inscripción siguiente: «SIENDO PONTIFICE ROMANO Nº SSMO PADRE PIO SEXTO REIES DE ESPA-ÑA LOS SS. D. CARLOS QUARTO I Dª LUISA DE BORBON, OBISPO DE CORDOBA EL EXMO. E ILMO. SR. D. ANTONIO CAVALLERO I GONGORA, RECTOR DE ESTA IGLESIA PARROQUIAL DE SR. SAN PEDRO EL DR. D. JUAN TELLO I CASTILLEJO I HERMANO MAYOR DE LOS SSTOS MARTIRES D. ALFONSO MELLADO SE HIZO CON LIMOSNAS DE DEBOTOS CORDOBESES ESTE (IA TERCERO) RELICARIO FABRICADO DE MANO DE D. CHRISTOVAL SANCHEZ I SOTO ARTIFICE DE PLATERIA I NATURAL DE ESTA CIUDAD DE CORDOBA SE CONCLUIO PARA EL VIERNES VEINTE Y SEIS DE NOVIEMBRE EN QUE SE CELEBRA LA INVENCION DE ESTAS RELIQUIAS DE LOS DIESIOCHO CUERPOS QUE SEGUN CELEBRA LA IGLESIA SE CONSERVAN EN ESTE RELICAIO AÑO DE 1790». Otra medallón de plata, más pequeño, añade que  «POR ESTAR / EN NOVIEMBRE / DE 1790 / E / YLUSTRISSIMO SEÑOR  O/BISPO EN SANTA VISITA / NO SE EFECTUO LA / TRASLACION HAS/TA EL DIA QUATRO / DE MAIO DE / 1791».

Todas las esculturas de la capilla son de Alonso Gómez de Sandoval, excepto las de los cuatro ángeles de las esquinas (San Rafael, San Miguel, San Gabriel y el Ángel de la Guarda) y los dos ángeles lampadarios de la puerta, que son de Duque Cornejo.

La capilla de la Misericordia

El Santísimo Cristo de la Misericordia es una imagen de autoría anónima, datable en la segunda mitad del siglo XVI. Tiene rasgos manieristas y destaca su estilizada silueta. Lleva potencias de plata dorada del siglo XIX.

Recibió culto en la desaparecida parroquia de la Magdalena, donde presidió la capilla del Sagrario adquirida por la hermandad del Santísimo Sacramento de dicha parroquia a finales del siglo XVII. Desde 1937 es titular de la cofradía penitencial que le da culto. En el siglo XX fue objeto de dos restauraciones: una en 1939, que estuvo a cargo de Rafael Díaz Peno y modificó sustancialmente su aspecto, y otra en 1983, realizada por Rafael Rivera Valle.

Nuestra Señora de las Lágrimas en su Desamparo es una imagen Dolorosa de la Santísima Virgen. Se trata de una pieza de candelero, que sólo tiene talladas la cara y las manos. Data de finales del siglo XVII y fue titular, con el nombre de Nuestra Señora de los Dolores, de una Hermandad que la procesionaba en Semana Santa durante el siglo XVIII. Estuvo primero en la iglesia de San Jacinto, de donde en 1730 pasó a la capilla de los Desamparados (hoy cerrada, en la calle Ramírez de las Casas Deza), y de allí fue trasladada a la iglesia de la Magdalena en 1772, llegando a San Pedro seguramente a finales del siglo XIX.

La Capilla de la Misericordia de la Basílica de San Pedro, situada en el ábside de la nave del Evangelio, fue restaurada por la Hermandad en 1975; la restauración del templo terminada en 1998 dio al traste parcialmente con esta actuación, cegando la ventana que había en el muro de la izquierda y abriendo la vidriera que en la actualidad se puede ver, instalada en el año 2000.

La capilla de San Pedro

Situada en el lado de la epístola y de menores dimensiones que la de la Misericordia, se llamó de Santa Lucía antes de acoger, a partir de finales del siglo XVI, las reliquias de los Santos Mártires halladas en el subsuelo de la iglesia en 1575. En la actualidad está presidida por un cuadro que representa las Lágrimas de San Pedro, obra de Juan de Valdés Leal ejecutada entre 1647 y 1649.

La capilla se completa con dos imágenes de San Acisclo y Santa Victoria, obras de madera tallada, dorada y policromada de autoría anónima, de estilo barroco y datables hacia 1650. Proceden de la ermita de los Santos Mártires de la Ribera y fueron restauradas por Rafael Valverde en 2004.

Tres antiguas fotografías de la parroquia de San Pedro, conservadas en el archivo de la Universidad de Sevilla. En una de ellas, realizada en 1958, se aprecia la Capilla del Sagrario antes de la desafortunada modificación que sufrió en 1970.