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Viernes de Dolores 2018

El besapiés al Santísimo Cristo de la Misericordia marcó un año más la mañana del Viernes de Dolores. Las puertas de la Basílica se abrieron a las diez de la mañana, y desde el primer momento no cesaron de postrarse ante la sagrada imagen hermanos, devotos y visitantes del más variado origen, entre los que destacaron varios centenares de escolares que participaban en la Gymkana Fernandina, que se interesaron por la historia, el arte y el patrimonio tanto del templo como de la Hermandad; también estuvieron presentes turistas venidos de Francia, Gran Bretaña y Eslovenia.

La tarde lluviosa vio cómo, en un crescendo delicado, la Basílica se iba llenando de hermanos y devotos para participar en los actos más solemnes de la jornada. A las siete de la tarde, nuestro hermano Álvaro Rodríguez del Moral pronunció la oración de los veteranos: ante el Santísimo Cristo rodeado por cofrades que sumaban muchas décadas de devoción, desgranó una hermosa alocución recordando sus raíces personales en la Hermandad.

A continuación, nuestro hermano Manuel Rafael Naz Caballero recibió de manos de su padre, Manuel Naz Girado, la medalla conmemorativa de haber cumplido en 2018 los 50 años como hermano de la Misericordia, en aplicación de la decisión de la junta de gobierno, adoptada en 2004, de hacer este reconocimiento a todos los hermanos que cumplan cinco décadas ininterrumpidas de pertenencia a la Hermandad.

Acto seguido tuvo lugar la Santa Misa, que fue oficiada por nuestro consiliario, monseñor Antonio Jurado Torrero. Al término de la celebración eucarística se celebró -con el brillante complemento sonoro de nuestra Capilla Musical- el solemne y piadoso Via Crucis claustral con la imagen del Santísimo Cristo de la Misericordia; coincidiendo con el rezo de la XI estación, el Santísimo Cristo fue elevado, entre el silencio solemne de todos los presentes, a la Cruz de su paso procesional, desde donde presidirá la estación de penitencia del próximo Miércoles Santo, Dios mediante.

Pero no quedó todo aquí. Al terminar el Via Crucis, la Hermandad y la cuadrilla de costaleros del Santísimo Cristo de la Misericordia ofrecieron un sencillo homenaje a el equipo de capataces de dicho paso, que este año cumplen 25 años con el llamador de nuestro titular. José Manuel Maqueda, Francisco Linares y Francisco Ojeda recibieron por un lado, de manos de la vicehermana mayor, María Dolores Molina, sendas placas de recuerdo, y de manos de sus respectivos hijos, sendas reproducciones a escala de la sagrada imagen. El acto terminó con el rezo ante nuestros titulares de la oración de todos los miércoles.

Por otro lado, el Viernes de Dolores se pudo admirar también, completamente terminado, el espléndido altar de insignias preparado por el equipo de Mayordomía, con una original y trabajada estructura piramidal presidida por el estandarte sacramental. En el altar de insignias se exhiben también las nuevas cinco varas cinceladas por Creaciones Soriano que se estrenarán el próximo Miércoles Santo.

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