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Procesión de los Santos Mártires en la Catedral

Lo solemne y lo íntimo no son incompatibles. Pudieron comprobarlo el jueves 23 de noviembre tanto los hermanos de la Misericordia como los representantes de otras cofradías que participaron en la procesión con la urna de los Santos Mártires de Córdoba que recorrió las naves catedralicias y el Patio de los Naranjos.

 

El atardecer había derramado su velo de nostalgia y de frescor por el aire de Córdoba. La luna creciente se asomaba tras la torre, tras el triunfo, entre los naranjos, las palmeras y las piedras milenarias. Dentro, una iluminación suave abría los ojos del alma a la oración, desde un silencio sólo resaltado por el quinteto de viento de la banda María Santísima de la Esperanza y los motetes delicadamente esparcidos entre el marmóreo bosque centenario por nuestra Capilla Musical.

La urna, sobre parihuelas, llevó a los Santos Mártires en triunfo silencioso. Algunos de ellos, sin duda, anduvieron entre estas columnas -o muy cerca de ellas- antes de derramar su sangre por la Fe. Y los cristianos de Córdoba, y muy especialmente los que pertenecemos a su Hermandad, los mostramos como ejemplo de vida y anuncio de gloria.

Se unieron al cortejo  tanto el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández González, como su predecesor en la silla de Osio y hoy arzobispo hispalense, Juan José Asenjo Pelegrina.

Más de cien personas formaron el cortejo portando cirios rojos. La procesión terminó en el presbiterio de la Capilla Mayor de la Catedral, donde las Sagradas Reliquias quedaron entronizadas entre una penumbra que, conforme avanzaba el rezo del Lucernario -versión en rito mozárabe de las Vïsperas romanas-, iba dejando camino a la luz, símbolo de la Fe y de la Esperanza. Una suave música, con lejanos ecos antiguos y orientalizantes, marcó esta hermosa liturgia, hasta ahora desconocida en nuestra Catedral. Presidió el Lucernacrio monseñor Asenjo, que recordó la actualidad del mensaje que los Santos Mártires, con su testimonio y de decisión, siguen enviando a los cristianos de hoy, que vivimos, como ellos, en una sociedad indiferente e incluso opuesta abiertamente a los valores cristianos.

 

El segundo día del triduo a los Santos Mártires tendrá lugar esta tarde, en la Santa Iglesia Catedral, a las 20:00 horas, con el rezo del Lucernario que estará presidido por el arzobispo de Granada, Javier Martínez Fernández.

Ofrecemos a continuación un reportaje fotográfico de la procesión del 23 de noviembre.

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