El altar de cultos del Santísimo Cristo de la Misericordia en el Solemne Quinario de la Cuaresma de 2017

El altar de cultos del quinario preparado este año por nuestros hermanos del equipo de Mayordomía se inspira en la forma de altar en que se celebraba la Santa Misa hasta la reforma litúrgica de 1970. En efecto, ocupa exactamente el lugar del altar mayor del retablo de San Pedro, cuya mesa de altar fue separada durante la última restauración del templo para ocupar, exenta, el espacio donde hoy se halla en el centro del presbiterio.

Hay que recordar que en los altares "ad orientem" era imprescindible la presencia de un Crucifijo sobre la mesa, hacia el que debía mirar el sacerdote: la razón no era otra que recordar que en la Santa Misa se renueva el Sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo en el Calvario. Precisamente para insistir en este hecho, el Papa Benedicto XVI dio -unos meses antes de presentar su renuncia- una orden recordando la obligatoriedad de que en todas las mesas de altar donde se celebre la Santa Misa haya una imagen de Cristo Crucificado, aunque como se puede comprobar en la inmensa mayoría de las parroquias y templos los sacerdotes han desobedecido esta instrucción.

Los altares primitivos se colocaban sobre sepulcros de santos, especialmente de mártires; de hecho hoy día, cuando se consagra un altar fijo, debe contener una reliquia de un mártir. Para recordar este hecho -que asocia el martirio de los santos a la muerte en la Cruz de Jesucristo-, en el altar de cultos se ha situado el relicario de los Santos Mártires de Córdoba que desde 2008 acompaña al Santísimo Cristo de la Misericordia en su paso procesional. Dicho relicario se ha colocado sobre una peana de madera tallada, dorada y estofada del siglo XVIII que perteneció a la Hermandad del Santísimo Sacramento de la Parroquia de la Magdalena (la peana tiene representaciones del Agnus Dei sobre el libro sellado, aunque el Cordero haya desaparecido, espigas, racimos y el pomo de Santa María Magdalena).

Asimismo, como recuerdo de la venerable liturgia tradicional, en los laterales del altar se han colocado dos sacras: la del lado del Evangelio (bajo la mano derecha del Santísimo Cristo) reproduce el texto latino del capítulo I del Evangelio de San Juan, que se leía hasta 1970 al final de todas las misas; la del lado de la Epístola (bajo la mano izquierda del Santísimo Cristo) contien el texto de la oración que el sacerdote rezaba en voz baja mientras se lavaba las manos antes de consagrar el Pan y el Vino.

Las dos sacras que muestra el altar del quinario pertenecen al patrimonio litúrgico de la Parroquia de San Pedro, son de plata cincelada en estilo rococó y datan de 1769 y 1772, siendo sus autores los orfebres Bartolomé Gálvez y Aranda, Antonio Ruiz de León y Bernabé García Aguilar. Como detalle curioso añadiremos que los textos correspondientes aparecen en estas sacras manuscritos, no impresos, debido posiblemente a la forma irregular del marco.

Había una tercera sacra, en el centro, que no se ha podido colocar debido a su mal estado de conservación.

La decoración se completa con dos ángeles originariamente lampadarios, uno de los cuales sostiene un cáliz de plata, en alegoría de la Pasión y de la Santa Misa, y el otro la corona de espinas y los tres clavos que figuran en el cojín pasionista de la Hermandad.

Como iluminación, y recordando una vez más la configuración de un altar tradicional, se han colocado los seis candeleros de mayor tamaño del paso de palio ("marías") a mayor altura a los laterales del Santísimo Cristo, y tres candeleros más, de menor tamaño, escoltando el relicario.

El Santísimo Cristo se sostiene sobre la peana histórica de la Hermandad, una pieza del siglo XVIII recientemente restaurada y dorada.

Completamos la información con el siguiente álbum fotográfico:

Escribir comentario

Comentarios: 0